08 febrero 2009

Ay que aburrida es la vida a veces, odio venir a la PC después de que mi mama haya fumado y deje ese olor espeso impregnado en el teclado, su ropa, cortina, muebles y sillones. Me molesta, yo no fumo y me tengo que bancar sus olores, también es un bajón, cuando te empresas a dar cuenta de cositas de cierta gentuza que fue programada para arruinar todas las vidas que andan a su alrededor. Les cuento, no entiendo como de un día para el otro la gente puede cambiar tanto, de parecer, sus gustos y amigos, como si estos fueran esas medias con un agujero en el dedo gordo que las terminas tirando porque para dormir ya no te sirven, porque ya se te enganchan en el dedo y la sangre ya no circula. Conocen a otras personas y se olvidan de esa gente que SI los bancó. Y que bajón cuando piensan que por juntarse ya son RE amigos, y bueno.

Por un lado estoy contenta que se yo, esta bueno cambiar de caras de vez en cuando, así que por eso decidí cambiarme de Colegio. La adrenalina me sale hasta por el lóbulo de la oreja. Muero por estar sentada en el banco el primer día, mirar a Profesores que voy a tener que conocer, y mirar a los demás 29 alumnos que como yo, no se conocen entre ninguno. Esas miradas de ‘Mira esta…’ y después aprenderse los nombres (Espero que sea mas fácil que cuando entre en 4to grado). Ay, muero por estar mirando el colegio nuevo, el gimnasio, los baños y el Kiosco. Por volver a la tarde y contarle todo a mis viejos y decirles que la pase de maravilla… Y ahí, por Abril, empezarme a olvidarme de esas personitas que cuanto mas lejos tenerlas mejor, y romper las promesas de vernos para que ‘no se corte la relación’. Salir con gente nueva, reír con gente nueva, valorarlas por lo que son y por lo que dan, y no por una porción de pizza que se comparte en una casa con una coca de por medio.

Me di cuenta que SI se puede ser feliz, después de una desilusión por parte de los amigos y después de que le diste miles de oportunidades para que vuelvan a ser los de antes, porque yo pensé que las personas eran como un pomo de la pasta de dientes nunca se acaba, siempre se puede sacar un poco más, siempre. Pero me equivoque, así que la felicidad seguro va a estar en algún otro lugar que no sea ahí.

Por eso sé, que LA FELICIDAD ES UNA DECICIÓN.Y hoy mi decisión, es dejar de lado el pasado y sonreír los próximos y últimos tres años de escuela.

Buena Suerte!

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