09 abril 2009

Piropos Callejeros

No sé si "piropos" es la palabra, pero la cantidad de barbaridades que una mujer debe escuchar cada vez que sale a la calle, no siempre son malas. Mas de una vez te alegran un rato. Además, algunos son bastante originales, por lo que no podés enojarte. A mi a veces me causan gracia, otras AJCO, otras me dan miedo porque podría ser mi padre, pero algunas, solo algunas veces, te toca un joven mas o menos decente, que simplemente te recuerda lo linda que sos (sin referirme a mi misma, sino a cada una de uds). Es verdad que hay tipos que se van de tema en groserías, y te terminan repugnando al punto de querer devolverles el comentario, lo cual obviamente no podés hacer, porque a la primera que abriste la boca te hizo trillizos. Hay diferentes clases de "piropeadores callejeros", por ejemplo los señores constructores. Por las cuadras que camino hasta la parada del colectivo siempre, siempre hay obras en construcción, cuando terminan una empiezan otra, es así. Y yo tengo que pasar, no me queda otra. En cuanto te descubren se empiezan a babear, y ahí comienzan los chiflidos, los grititos, las palabrotas. Y no es que una sea una sex symbol que caliente a las masas, pero si lo pensás un poquito, los flacos están todo el día rodeados de hombres y ladrillos, es lógico que el primer par de tetas que vean les va a provocar cierta alegría. Otros son los camioneros, los cuales no tienen ningún sentido de la ubicación y buen gusto a la hora de hacer un comentario sobre la cola de una chica. Personalmente, los que mas me trauman son los comentarios de los "pibes piolas", los cuales podés encontrar en cualquier rincón del conurbano, ya sea caminando sobre sus zapatillas gigantes tipo nave, sobre algún carro tirado por un noble corcel, o manejando sus autos con la cumbia a todo lo que da. Lo que puedan llegar a decirme, entra por un oído y sale por el otro, porque si los señores constructores te asustan, no sabés lo que te espera, ni se te ocurra contestarles, o apenas mirarlos, porque si lo miras "mal" lo pueden sentir como una ofenza a su hombría, y te van a tener que violar. También están los timidos que no te dicen nada, pero te desnudan con la mirada, y vos no sabés que cara poner. Estos últimos podrían llegar a ser violadores en potencia, cuidado. No quiere decir que todos los hombres de la tierra sean pajeros y te digan cosas cuando pasas por su lado, pero hoy desde que salí de mi casa a la mañana, hasta que llegué hace un rato, recibí varios y variados cumplidos de parte del sexo masculino, lo que me llevó a tocar el tema. Al final, cualquier desconocido te puede decir algo lindo (aunque pocas veces roze lo "pasable"), pero esa persona que querrías que te llene de cumplidos NO te mira. Bueno, vos te lo perdés...hay miles de albañiles que se morirían por tener esto.

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